[El Municipi. BIM, núm. 43, desembre 2000, pp. 20-21]

Después de la noticia que dimos, en el número 41 de esta misma revista, sobre la concesión que en 1312 hizo el rey Jaime ll al entonces Señor de Bonretorn para construir un horno de pan en su puebla, no hemos vuelto a encontrar otra noticia al respecto hasta 1864, cuando Don Anastasio Marquez, dueño entonces de la alquería del Replà, solicita al Ayuntamiento de Vila-real que se le permita variar por dentro de su propiedad la curva que hace el camino titulado del molino lnglés junto a la acequia de abajo y casa alquería de Bienvenido Galí con la idea de construir lindante a dicha casa un horno de pan cocer para el servicio público de los habitantes de las Alquerías.

Pascual Ballester Bodí, el tío Calo, en 1931 abrió su horno en la calle Betxí. En la imagen el tío Calo junto a su mujer y a uno de sus nietos en el mostrador de su panadería.

De este modo, todos aquellos que no disponían de un horno propio en su alquería, después de fènyer el pan en sus casas por una retribución lo podían cocer en el forn de Marques, donde los forners a los que el Senyor de Marques fue alquilando sucesivamente su horno se cuidaban de este menester.

El lugar donde se construyó el forn de Marques es el mismo donde se encuentra actualmente la plaza de la Segregación. En 1887 este horno dará nombre al Barrio en el cual estaba enclavado. Y en 1910 el pany del Forn pasó a denominar a una agrupación de casas que se encontraban alrededor del forn de Marques y que con el tiempo darán lugar a la actual plaza mayor y a la calle de la Virgen de Gracia.

Posteriormente, en el padrón de habitantes de 1888, aparece registrado como panadero un tal Manuel Capella Fenollosa. Éste, tenía el horno en el llamado pany de la Fierra, actualmente conocido como pany del Forn por encontrarse en él este horno que pasará a conocerse más tarde como el forn del Tomaco por ser su último panadero. Se tratará también, de la primera panadería, pues, en el forn de Capella además de cocer pan, también se pastaba para su compra al peso.

Allá, por el año 1892 vino desde Vila-real para hacerse cargo de este horno José Llop Gil, el tío Llop.

Estaba por entonces, como forner en el de Marques Juan Pitarch Cervera, el tío Fraga, que desde 1893 pasará también a ser panadero. Pues hasta ahora el forn de Marques había sido un horno de cocer pan sin tienda. Sabemos que con un carro iba incluso a Vila-real a vender su pan.

En 1895 se dará de alta también como panadero José Arnal Saborit, el tío Borrás, en un horno que construirá en casa de su suegro Roque Usó Safont al Camí Real en donde todavía existe junto al Bar Campos y que llegará a conocerse después como el forn del Tomaco hijo.

Por el año 1898 el tío Llop construirá un horno propio en la Creueta que se conocerá más tarde como el forn de Trompeta o de Pureta. Al dejar el tío Llop el forn de Capella éste se irá alquilando a diferentes panaderos que por él irán pasando.

El tío Fraga, por su parte, en 1899 comprará una casa en el Barrio Lloreta y en 1900 abrirá un horno donde todavía se conoce en la actual calle San Juan. Al dejar el tío Fraga el forn de Marques se hará cargo del mismo como fornera su suegra María Gracia Navarro Bellmunt.

El forn de Marques pasó con el tiempo a ser almacén, en 1921 pasará a ser el “Cine de Marques” y después el “Cine Requena”; en la guerra pasó a ser la iglesia hasta 1957, después se utilizará como almacén de abonos y más recientemente se convertirá en la plaza de la Segregación.

En 1901, un alqueriero avecindado en Burriana, Francisco Capella Ibáñez establecerá un horno por retribución sin venta en la actual calle San Roque, que en 1902 pasará también a ser panadería. En 1908 se hará cargo del mismo el burrianense Bautista Soriano Ventura, por lo que este horno desde entonces se conocerá como el forn de Soriano.

Por su parte, el tío Llop por el año 1908 abrirá un nuevo horno en el Camí Artana, donde existe actualmente la Panadería Llopan. Al parecer, mantuvo también abierto el de la Creueta para poder cocer allí el vecindario y vender al mismo tiempo el pan que confeccionaba en su horno nuevo. En 1929 se hizo cargo del negocio su hijo José Llop Burdeus.

El tío Borrás, en 1913, traspasará su horno a su hijo José Arnal Usó. En 1933 se establecerá en este horno, el hijo del tío Tomaco, José Meneu Masiá, después de dejar su panadería de Vila-real, por lo que desde entonces este horno pasará a conocerse como el forn del Tomaco.

En 1921 dejará de trabajar eltío Fraga y el horno pasará desde entonces por diferentes manos. El primero que se hará cargo será José Meneu Guinot, el tío Tomaco, que ya desde 1900 se le conoce como panadero pero trabajando para otros en Burriana e incluso en Moncofa. La familia dels Tomacos se estableció en Alquerías cuando el padre de José Meneu Guinot se trasladó desde Betxí para trabajar como forner en el de Marques.

En 1923 el partido socialista de Alquerías crea la Sociedad Obrera “La Esperanza”, en la que además de un casino se abrirá un horno con panadería. Por él pasarán diferentes panaderos. En 1927 se adquirirá una amasadora mecánica para la confección del pan. En 1937 se constituirá en Cooperativa de Consumo. Y a partir de 1939 se hará cargo del mismo el hijo del tío Llop, Santiago Llop Burdeus hasta su cierre en la década de los 60. El Centro Obrer como era conocido estaba en el solar que ocupa hoy el Centro Médico.

También en 1923, después de trabajar dos años en el de Fraga, se hará cargo del antiguo forn de Capella, José Meneu Guinot, el tío Tomaco, que lo regentará hasta 1935 cuando pasará al Centro Obrer como panadero.

Después del tío Tomaco nadie más ha trabajado en el forn de Capella por lo que conservará, como ya hemos dicho, el nombre de su último panadero. A pesar de su abandono, como consecuencia de una bomba que cayó sobre él en la pasada guerra civil, se conservará todavía el antiguo horno.

Por otro lado, desde 1898 un tal Manuel Mingarro Capella se registra como vendedor de harina cernida. En Diciembre de 1928 se dará de baja en esta industria y en enero de 1929 su yerno, Vicente Peris López, conocido como Ochando, abrirá un horno que se conocerá como el forn de Mingarro, junto al Camí Real en la casa contigua a la actual tienda de cerámica que existe delante del Bar Campos. Al parecer este horno estuvo abierto hasta junio de 1931.

También, Pascual Ballester Bodí, el tío Calo, en 1931 abrirá un horno propio donde todavía existe el de su nieto Víctor Torrat en la calle Betxí. El tío Calo abrió este horno después de trabajar como panadero en el forn de Fraga. En la foto que se acompaña podemos ver al tío Calo junto a su mujer y a uno de sus nietos en el mostrador de su panadería.

Por último, cabe añadir, que en 1939 pasará a hacerse cargo del forn de Fraga su hija María Gracia Pitarch Cubedo.

Esta es la pequeña historia de los hornos que desde antiguo nos han suministrado “nuestro pan de cada dia” y que han pasado a formar parte de la memoria de nuestro pueblo.

Albert Ventura Rius

*

0 respostes

Deixa una resposta

Vols unir-te a la conversa?
No dubtis a contribuir!

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà.