[El Municipi. BIM, núm. 52, pp. 18-19]

Según el acta de la Comisión del Censo de población de Vila-real, del 25 de junio de 1920, el Pañ del Forn, denominaba un caserío situado en la parte del extrarradio del término municipal, cuyo grupo de edificios, señalados con los números del 1 al 25, forman parte del barrio de Lloreta.

Ya en el acta del 11 de Noviembre de 1910, se decía que se ha dividido el término municipal de Vila-real en secciones, siendo la número 11 la que estaba formada por los barrios Bellaguarda, Pino, Horno, Lloreta y el caserío Pañ del Forn.

El nombre de Pany del Forn, le viene dado por el horno de pan cocer titulado de Marquez, situado en el barrio del Horno, de donde recibe el barrio su denominación y también el pany. Pese a formar parte del barrio de Lloreta, el Pany del Forn recibirá su nombre por encontrarse inmediato al antiguo edificio del horno que se encontraba en lo que actualmente es la plaza de la Segregación.

Según el Censo de 1920, el Pañ del Forn lo formaban 25 edificios que quedan recogidos en el plano que se acompaña.

El número 1, en 1891 era un solar cercado de pared que en el registro fiscal de 1893 aparece ya como una casa habitación a nombre de Pascual Molés Saborit.

En los números 2, 3-4, según el padrón de 1843 existía una casa alquería a nombre de Antonio Martínez Torrecilla. En 1891 la casa se dividirá en dos partes. En 1893 una mitad se dividirá a su vez en dos dando lugar a los números 2 y 3. El número 2 pasará a Pascual Molés Saborit y el número 3 y 4 a la viuda de Ramón Vicent Bort, Pascuala Casalta Llorens.

En abril de 1902 se dará de alta como tabernero Ramón Gil Llorens, que en el censo electoral de 1907 habitará en el número 2 en lo que más tarde se conocerá como Bar el Sol.

Los números 3-4 forman una casa de nueva construcción de planta baja y un piso, con una longitud de fachada de 16’70 metros, que se conocerá como la alquería de Pascuala Casalta y que en 1911 heredará Ramón Vicent Casalta, Ramón de Cantó, donde tendrá su sede el Casino Agrícola.

En el expediente de comprobación del registro fiscal de 1920 el 4 duplicado figura como vivienda y el 4 triplicado como casa en construcción.

La casa número 6, en marzo de 1882, consta que es nueva y que está situada en la partida del Horno de Márquez. Los números 5, 7 y 8 figuran como viviendas en el padrón de habitantes de 1888.

El edificio número 9, en el padrón de 1858 figura como una casa alquería habitada dentro de su propia heredad. En el padrón de habitantes de 1888 vive en ella la familia de Bautista Capella Balaguer quien figurará como su propietario en el registro fiscal de 1893.

Los números 10 y 11 son el resultado de la partición de una casa alquería habitada que en el padrón de 1858 existía allí a nombre de la viuda de José Marco y Usó.

Con el número 12 figura un edificio de 350 m2, propiedad de Bautista Capella Balaguer, que aparece dividido en tres locales que han albergado una vivienda, un almacén de naranjas y en el piso alto el Casino de la Sociedad Musical Alqueriense, conocido como El Musical.

El cronista Traver, en su monografía sobre Alquerías, premiada en 1920, dirá que tanto las escuelas como los centros de recreo se hallan situados en el caserío llamado el Pañ.

Al respecto, en el acta del Ayuntamiento de Vila-real de 14 de septiembre de 1908, se expuso que D. Manuel Nebot Blanch está construyendo un edificio en las Alquerías del Niño Perdido para destinarlo a escuelas, correspondiendo al número 13 del Pany del Forn.

Como puede verse en el plano este edificio estaba dividido en dos departamentos distintos. El número 13 correspondía a la escuela de niños y niñas y el duplicado a una vivienda.

El número 18, según el padrón de 1882, era una casa alquería al Pañ que lindaba por el norte con el sedeñ del horno. Era propiedad de Bautista Ballester Salazar. En el padrón de 1888 sus hijos habitan cada uno en lo que después serán los números 14,16 y 17. La número 15 pertenece a Pascual Ros Saborit casado con una hija de Bautista Ballester Reverter que es el propietario de la número 14.

Respecto a las viviendas 19- 25 hay que señalar lo siguiente. La número 19 ya figura como una casa alquería en el padrón de 1882. En la comprobación del registro fiscal de 1920 el 19 duplicado es un corral donde se está construyendo una casa. La número 20 en el padrón de 1882 es una casa alquería que linda de espaldas con el sedeñ. De la 21 hasta la 24 figuran ya en el padrón de 1888 como casas habitadas. La número 25, en el registro fiscal de 1920, es una casita de planta baja y un piso dispuesta para vivienda donde después vivirá muchos años la tía Aurelieta.

El alcalde de Vila-real, el 20 de junio de 1920, informa al pleno que en el caserío Pañ del Forn de las Alquerías del Niño Perdido existen discrepancias entre dos vecinos que se traducen en actos que embarazan la vía pública, tales como colocación de montones de estiércol, piedras, etc. Y que habiendo adoptado la alcaldía determinados medios para evitarlo, subsisten no obstante los mismos hechos. Al final, el Ayuntamiento acordó el 17 de julio que por no alcanzar a dicho caserío ninguna de las ventajas de los servicios urbanos municipales no procede conceptuar de vía pública el terreno comprendido en la zona fronteriza a las casas de dicho caserío y que por tanto las cuestiones respecto al dominio de dichos terrenos deben ser considerados como de la competencia de los tribunales de justicia.

Tales pleitos llegaron incluso más allá de la guerra civil, como se puede ver en una fotografía de los años cuarenta en la que para delimitar sus respectivos terrenos lo hacen con montones de leña.

Fue tal la llanda que daban con sus divergencias que el pany hasta entonces del Forn pasó a conocerse hasta hoy como el pany de la Llanda.

En el próximo número hablaremos de la construcción de la plaza Mayor.

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