EL BOLETÍN MUNICIPAL PUBLICA EN ESTE ESPACIO EL TRABAJO QUE LA ASOCIACIÓN DE VECINOS DE NUESTRA POBLACIÓN ENCARGÓ EN SU DÍA A TÉCNICOS, Y CUYO TRABAJO ES EL SIGUIENTE:

LOS QUE SUSCRIBEN, Dª ROSA ROS PONS, Dª ISABEL ROYO BARBERÁN Y D. MIGUEL BLASCO BLASCO, LICENCIADOS EN GEOGRAFIA E HISTORIA POR LA UNIVERSIDAD DE VALENCIA, HAN EXAMINADO Y COMPROBADO EL TRABAJO REALIZADO POR D. ALBERTO VENTURA RIUS, ENCARGADO POR LA ASOCIACION DE VECINOS VIRGEN DEL NIÑO PERDIDO, HALLANDO CUANTOS DATOS Y DOCUMENTOS SE CITAN Y COMENTAN DE ACUERDO CON LA REALIDAD POR LO OUE DICHO ESTUDIO RESPONDE ADECUADAMENTE CON ARGUMENTOS OBJETIVOS AL ENCARGO DE DICHA ASOCIACION.

Fdo.: Rosa Ros Pons, lsabel Royo Barberán, Miguel Blasco Blasco

Entre la numerosa documentación estudiada para poder mostrar debidamente con datos obtenidos lo que usual y comúnmente se ha venido a considerar tradicionalmente como partida de las ALQUERÍAS o del NIÑO PERDIDO dentro de territorio municipal de Vila-real[1], éste trabajo tras un análisis de los testimonios documentales consultados quiere centrar su exposición en ofrecer los datos obtenidos, que a consideración del que suscribe acreditan suficientemente, que la porción de término municipal de Vila-real situado entre el río Seco o Ana y los términos municipales de Burriana, Nules y Betxí que comprende los parales conocidos por Plá Redó o “Secá” (Secano) y Cap de Terme forman una unidad geográfica, histórica, social, económica, cultural, humana… que en la documentación actual se la conoce por ALQUERÍAS DEL NIÑO PERDIDO.

Que los parajes o lugares llamados Plá Redó o Secá y Cap de Terme están vinculados y forman un todo dentro del antiguo término municipal de Vila-real, y que han dado origen a lo que hoy conocemos como Alquerías del Niño Perdido, resultado del agrupamiento en un núcleo urbano de la población inicialmente diseminada por el territorio que los comprende, viene confirmado y se prueba entre otros por los siguientes datos y documentos.

1.- El Sr. Cronista Oficial de Villarreal, D José María DOÑATE SEBASTIÁ en el tomo II de su obra “Datos para la historia de Villarreal”, 1973, en las págs. 30-32 escribe:

“No hay en la ciudad sedimento alguno anterior a la conquista aunque diseminados por el término tengamos testimonios de vida de épocas eneolítica, ibérica, romana[2] y árabe[3]. Estas dos últimas, sobre todo, acogieron a una población difícil de censar pero activísima sin duda a juzgar por sus vestigios… Tan inestable era pues esta población invasora que tocó en suerte que en el momento de la conquista no quedaba entre el Mijares y Riu Sec ni un solo habitante… De todos modos y en cuanto a las Alquerías del Niño Perdido se refiere hay que abrir un paréntesis a favor de la población musulmana que permaneció al servicio de las órdenes militares beneficiarias de aquellas donaciones. Con esta excepción tenemos pues a finales de siglo XIII una población nueva, sin raices locales y cristiana de religión…”

En la página 40 añade:

“Si bien es verdad que Villareal tiene una importante cifra de población diseminada por el término en cuanto a las Alquerías del Niño Perdido se refiere (único núcleo digno de tenerse en cuenta) esta dispersión tiende a desaparecer. Pero remontémonos un poco en el tiempo pan comprender mejor el fenómeno.

La parte que del antiguo término de Burriana se segregó para fundar Villarreal no constituía una unidad geográfica propiamente dicha. La barrera, el obstáculo natura que todavía es el Riu Sec, separaba a las viejas Alquerías musulmanas de Bellaguarda, Bonastre, Bonretorn y Bellavista[4] que agrupaban en torno un importante núcleo de población… La tendencia desde los tiempos fundacionales ha sido al agrupamiento, en lugar de la integración de la población al núcleo urbano de dependencia, en cuyo fenómeno han jugado su papel la distancia y, sobre todo, el obstáculo geográfico natural…”

2.- En la documentación municipal de Vila-real encontramos esta solicitud presentada por el Alcalde al Capitán General de Valencia en la que se le dice:

“Excmo. Señor: Don José Felix Sebastiá, Abogado de los Reales Consejos y Alcalde primero ordinario de esta villa de Villarreal a V.E. con la atención debida expone: Que desde el río Seco hasta el Cabo del Término de la misma hay una porción crecida de alquerías en donde no existe individuo alguno de Justicia; y para contener los malhechores que las infertaban después de la retirada de los enemigos, los entonces alcaldes autorizaron a cuatro sujetos residentes en ellas para que asociándose con diez o doce de sus convecinos honrados, celasen el buen orden y procediesen a la aprensión de todo malhechor que se presentase en dicho terreno… Por las consideraciones expuestas, parece que dichas partidas merecen la aprobación deV. E… y a fin de que el público no quede defraudado de las ventajas que de ellas resultan y se proporcione igualmente a los habitantes de dicha parte del término la seguridad que se les facilita con las operaciones de las mismas Partidas Suplica a V. E. tenga a bien así resolverlo. Villarreal 7 Septiembre 1814”.

En el Libro de Actas del Ayuntamiento, encontramos la siguiente noticia, de un acuerdo de la Corporación de fecha 6 de diciembre de 1841:

“Quinto.- Si en las Alquerías del Río Seco hasta el Cabo del término pone el arrendatario un encargado vecino de dichas Alquerías para pesar y medir deberá ser a satisfacción del Ayuntamiento…”.

En la Correspondencia de Oficio, localizamos este otro documento que dice:

“Ayuntamiento Constitucional deVillarreal. M. I. Sr.: Esta municipalidad en unión con el Sr. Ecónomo de esta Parroquia en vista del oficio de V. S. (Gobernador Eclesiástico de la Diócesis de Tortosa, Sede vacante) de 18 de abril último , ha acordado en acto de hoy se conteste a V S. como lo ejecuto… Pero lo que cree ésta Corporación más urgente e indispensable es que se erija en ayuda de Parroquia una Hermita situada a hora y media de esta población en medio de una partida de alquerías diseminadas pero que cuentan más de cien vecinos. Allí ya hace mucho tiempo que se celebra misa los días festivos para alivio de aquellos vecinos, pero desde aquí tienen que ir allá con el viático y la estremaunción por el camino real, tropezando con caballerías, con piaras de cerdos, con partidas de tropa y lo que es más, teniendo que atravesar un río que aunque regularmente sin aguas, cuando las lleva impide el paso, y es menester rodar mucho para llegar al punto necesario resultando de aquí los graves inconvenientes de no llegar a tiempo los sacramentos para el paciente o moribundo que los necesite. Villarreal 7 de mayo de 1843,.

3.- PASCUAL MADOZ, en su Diccionario-geográfico-estadístico… señala:

“ALQUERÍAS (Partida de las): casas de campo en la provincia de Castellón de la Plana, partido judicial y jurisdicción de Villarreal: están esparcidas en una estensión de más de 1 legua en cuadro habitadas todas por labradores… Su situación, clima, confines de su término y demás (ver VILLAREAL). Tomo ll pág. 203. Madrid 1845.

VILLAREAL… Término y circunstancias del terreno…: en su radio comprende 130 alquerías con el nombre de sus habitantes esparcidas en distintas direcciones, formando las que se hallan a la derecha del río seco de Bechí en una estensión de más de una hora en cuadro, la partida llamada de las Alquerías…” Tomo XVI pág. 339. Madrid 1850.

El Ayuntamiento de Villarreal en el Acta correspondiente al día 2 de febrero de 1868 señala:

“… 3º Que el número de habitantes de la Partida no puede servir de regulador para la dotación del maestro porque no es una población agrupada próxima a la escuela, sino que por el contrario son vecinos diseminados en la distancia de una legua cuadrada próximamente…”

4.- En Nomenclator de 1858 que recoge los datos del Censo de 1857 (Instituto Nacional de Estadística -Delegación Provincial de Castellón-) el término municipal de Villarreal se divide en los siguientes caseríos o núcleos de población:

Alquerías del Rio Seco, Alquerías de Río a Río, molinos harineros, Villarreal (villa), Virgen de Gracia (ermitorio)”.

El nombre de Alquerías del Río Seco designa el contorno territorial que comprende las alquerías situadas a la otra parte del Río Seco y que forman “… la partida de las Alquerías del Niño Perdido, hasta no hace un siglo llamadas Alquerías del Rio Seco e integradas originalmente por las alquerías árabes llamadas Bellaguarda, Bonastre y Bonretorn…” (DOÑATE id. Tomo IV págs. 59-60. 1977) en contraposición a las Alquerías de Río a Río que denomina a las alquerías situadas fuera del casco de la villa de Villarreal y diseminadas entre el Río Mijares hasta el Río Seco.

En el Padrón de Bienes del municipio de Vila-real correspondiente a 1843, Tomo VIII, pág. 311 consta lo siguiente:

“…Huertas, molinos y alquerías del rio Seco acá. Alquerías del río Seco allá…”.

En el Libro de Correspondencia Oficial del Ayuntamiento de Vila-real se encuentra esta comunicación dirigida a unos vecinos “…residentes todos en las Alquerías situadas en este término más allá del río Seco… Villarreal 22 de Diciembre de 1853”.

En el Acta correspondiente a la Sesión celebrada el día 30 de Septiembre de 1877 por el Ayuntamiento de Vila-real aparece anotado lo siguiente:

“Se acordó proceder a la recomposición de los caminos rurales del término y al efecto se nombraron las siguientes comisiones: …Y para los caminos desde el río Seco al cabo del término a los Alcaldes de barrio de las Alquerías del Niño Perdido”.

Y en el Libro de Actas del Ayuntamiento de Vila-real, y en la correspondiente al día 12 de Marzo de 1899 se recoge lo siguiente:

“Estando asimilado este término municipal a los que las provincias de Asturias y Galicia, en cuanto a las franquicias que se determinan en el Reglamento de Consumos, según resolución de la Dirección General de Impuestos de fecha primero de febrero de mil ochocientos ochenta y nueve (a la solicitud del Ayuntamiento de 16 de agosto de 1888) se subdivide este término municipal en casco, radio y extrarradio, constituyendo el casco el conjunto de la población agrupada, señalándose como radio todo el término hasta la margen derecha del Río Seco y como extrarradio desde dicha margen derecha del citado río Seco hasta el confín del término municipal en el que existen las alquerías denominadas del Niño Perdido…”

5.- DOÑATE id Tomo I 1972, pág. 139. Dice:

“Como ya hemos dicho Bellaguarda y Bonretorn con las ya desaparecidas Bellavista y Bonastre eran alquerías que constituían un núcleo semiurbano situado a 4 kilómetros de la villa (En cuanto a la llamada de las Alquerías del Niño Perdido, conocida de antiguo por la denominación de sus distintas partidas (Bellaguarda, Bonretorn, etc.), es ahora cuando adquiere su actual denominación… Sin embargo, hasta el siglo XIX se señalan en la documentación municipal como “Alcries del riu sec”. ld. Tomo III. 1973, pág. 96). Su aspiración a tener cementerio es una cuestión batallona que desde tiempo inmemorial se repite, con la sempiterna oposición de las autoridades de la villa, por la cuestión secundaria de que ello entrañaba la constitución de estas alquerías en parroquia. El cementerio lo consiguieron por fin…”.

En el Libro de Actas y en la sesión correspondiente del Ayuntamiento de Vila-real de 13 de Abril de 1864 encontramos las siguientes noticias:

“Se dio cuenta de un oficio del Señor Gobernador fechado el 11 de los corrientes por el que pide informe la Corporación acerca de la conveniencia o perjuicio que podría resultar en establecer un cementerio en la partida de las Alquerías del Río Seco donde pueden ser enterrados los habitantes que fallezcan en aquella comarca en el punto que solicitan. Enterado el Ayuntamiento de que el sitio donde se proyecta la construcción de dicho cementerio está a distancia conveniente de la Carretera Real, separado del caserío a hora y media de distancia de la población en donde existe una parroquia rural en aquellas inmediaciones, rotundamente opina que no causaba perjuicio el establecimiento de dicho cementerio sino que lo considera de necesidad”.

6.- Reseñada en el Libro de Correspondencia Oficial del Ayuntamiento de Vila-real, aparece la siguiente comunicación dirigida a los interesados:

“Ayuntamiento Constitucional. El ayuntamiento que presido en sesión de ayer tuvo a bien elegir a V. Alcalde de barrio de las Alquerías de este término, situadas entre el Río Seco y raya del de Nules… Dios guarde a V. muchos años. Villarreal a 2 de enero de 1855. Sr Manuel Martí y Bodí, José Capella y Marco, Pascual Cubedo y Arrufat, Blas Ros y Ribes”.

El Libro de Actas recoge los acuerdos de la Sesión del Ayuntamiento celebrada el 20 de enero de 1867 entre los que aparece el siguiente:

“Acto seguido el Ayuntamiento acordó apartar del cargo de alcalde de barrio de las Alquerías a Agustín Abella y Sanz por residir fuera de su demarcación y nombró en su lugar a Ramón Capella y Bort. Igualmente nombró alcalde para el tercer Barrio de dichas Alquerías a Pablo Ros Almela por dimisión presentada por Bautista Capella que desempeñaba igual cárgo»,

En la Sesión celebrada el día 3 de Noviembre de 1887, el Ayuntamiento de Villarreal tomó entre otros el siguiente acuerdo que recoge el Libro de Actas correspondiente al año en ejercicio:

“A propuesta del Señor Presidente se acordó dar nombre a los cuatro barrios en que se consideran divididas las alquerías del Niño Perdido de este término en la forma siguiente:

Las comprendidas entre el Río Seco y la raya de Nules y desde la acequia de abajo hasta el término de Bechí se denominará Cuartel de Bellaguarda.

Las que radican entre el Río Seco y el camino del Molino lnglés y desde la acequia de abajo hasta el término de Burriana Cuartel de Lloreta.

Las situadas entre el camino del Molino lnglés y el del Niño Perdido, y desde la acequia de abajo hasta la raya del término de Burriana Cuartel del Horno.

Las que existen entre el camino del Niño Perdido y los límites del término de Nules y desde la acequia de abajo hasta la raya de Burriana Cuartel del Pino”.

Además, en el Libro de Actas y en la Sesión del 19 de Marzo de 1888 se dice:

“El Señor Presidente manifestó que debía procederse a la designación de los individuos que en representación de la administración ha de entenderse con los vecinos de extrarradio para que con objeto de que se haga efectivo en el próximo año económico por dichos vecinos el impuesto de consumos y con arreglo a los artículos 163 y siguientes de la vigente Instrucción de Consumos, procede a la celebración de los conciertos y encabezamientos de los antedichos vecinos del Extrarradio. A este respecto quedaron designados para representar a la Administración el Teniente de Alcalde que esté de semana, el Concejal Sr. Cubedo, el Administrador de consumos de esta villa, el Alcalde de Barrio respectivo y para cada barrio un vecino del mismo que los serán para el Barrio del Pino Bautista Bort Capella, para el de Lloreta Fernando Ventura Santamaría, para el del Horno Pascual Capella Fenollosa y para el de Bellaguarda Agustín Abella Sanz, entendiéndose que éstos últimos concurrirán exclusivamente y cada uno cuando se refiera al Barrio a que corresponde, de suerte que la Junta quede siempre formada de cinco miembros”.

El Acta correspondiente a la Sesión del Ayuntamiento de Villarreal celebrada el día20 de Abril de 1893 refiere el siguiente acuerdo:

“La propia presidencia puso en conocimiento de la Corporación en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 59 de la ley municipal que el día de hoy había separado del cargo a los alcaldes de barrio de las Alquerías del Niño Perdido y nombrado en su lugar del Barrio de Bellaguarda a D. Juan Molés Saborit, mayor, del Barrio del Pino a D. José Molés Saborit, del Barrio de Lloreta a D. Manuel Nebot Blanch y del Barrio del Horno a D. Miguel Rambla Arrufat. El Ayuntamiento acuerda quedar enterado y conforme”.

7.- En el Archivo de la Curia Diocesana de Segorbe existe la siguiente documentación, que aporta a nuestra investigación las siguientes noticias:

“Ilmo. Sr. (Obispo de Tortosa)… los que suscriben Alcaldes de los cuatro barrios en que se divide el término de esta Parroquia… exponen: Que debido a la piedad de nuestros mayores y al celo de sus prelados se convirtió en parroquia esta iglesia rural en la que tan solo se celebraban cultos religiosos en los días festivos… Así han venido funcionando las cofradías y junta de fábrica con su párroco desde la constitución de ésta parroquia… (…depositario de las limosnas que todos los domingos se recogen en los cuatro barrios de esta partida a favor de la lglesia… -id. sobre el mismo asunto, otro documento de fecha 14 de Octubre de 1890-)… Estas costumbres tan justas y sencillas observadas desde inmemorial en la parroquia del Niño Perdido sita en el término dicho de Villarreal trata de alterarlas su actual párroco… y de ello es de lo que protestan ante S. Iª. las autoridades pedáneas de esta feligresía… En la actualidad sucede que en Junio del pasado año el Señor Rector de esta Parroquia congregó a su Casa Abadía a los cuatro alcaldes pedáneos de Barrio y a varias personas… para la renovación de la Junta de fábrica. Allí reunidos de común acuerdo, sin ninguna discusión propuestos por el Señor Cura quedó constituida dicha junta con los fieles… Cada uno en representación de los cuatro barrios en que está dividida la jurisdicción civil de la Parroquia y además cuatro suplentes… Además de los actos realizados por el actual cura de la parroquia del Niño Perdido que le han valido como S. Iª. ha visto, crear antagonismos entre él, las autoridades y mayoría de los fieles como lo demuestra el firmar esta exposición los cuatro Alcaldes pedáneos… Alquerías del Niño Perdido en el término de Villarreal a treinta de Agosto de mil ochocientos noventa…”.

8- BENITO TRAVER GARCÍA. Historia de Villarreal. 1909, pág. 443. Era Cronista Oficial de Vila-real. Dice:

“A unos cuatro kilómetros de Villarreal yendo hacia Valencia, se encuentra el río Seco… A la derecha de éste río hay una llanura de tierra que linda con los términos de Burriana, Mascarell, Nules y Bechí que se llama la partida de las Alquerías ó del Niño Perdido…”.

El mismo autor y en un trabajo manuscrito inédito[5], premiado con diploma de honor en los Juegos Florales celebrados en Castellón el día 10 de Julio de 1920, sobre el tema: “Monografía histórica de un lugar de la provincia de Castellón” y bajo el lema: “Los hechos históricos de lo pasado deben servir de espejo para el porvenir”, que titula “El Niño Perdido” – (Alquerías de Villarreal)”, entre otras cosas dice:

“A unos cuatro kilómetros de la ciudad de Villarreal, yendo hacia Valencia, se encuentra el río Seco (conocido antiguamente por el río Anna)… A la derecha de este río hay una llanura de tierra que linda con los términos de Burriana, Nules y Bechi y se conoce por la partida del Niño Perdido, perteneciente al término de Villarreal (página 1ª).

Esta partida del Niño Perdido, que como queda dicho, es parte y pertenece al término municipal de Villarreal, es la que en materia de riego se la conoce por el Cap de Terme (pág. 2).

La partida de las Alquerías del Niño Perdido, la vemos atravesada por dos acequias (la de arriba y la de abajo) que desde el río Mijares donde toman el agua, entran en dicha partida cruzando el rio Seco… (pág. 50).

La parte de secano de la partida del Niño Perdido, se halla desde la acequia de arriba hasta el término de Bechí… (pág. 57)

Veinte y cuatro pozos se han construido en esta partida del Niño Perdido para el riego de la tierra de secano, hoy transformada en hermosa huerta (pág. 58).

Atraviesa la partida del Niño Perdido en toda su extensión la carretera de Valencia a Barcelona, la vía férrea de la compañía del Norte…, el antiguo camino llamado de la Carretera, y otros de menor importancia como el de Artana, el de la Masá de Palleter, el de les Boltes, el del Cabeçol y el de la Ralla, y traversales, la carretera de Bechí, y el camino de Burriana a Artana, y otros vecinales como el sedeñ del Palmeral, el de la Colmena, el de la Puça y otros… (pág. 53)

Tenemos pues, que la partida del Niño Perdido, comprende toda la parte sur del término de Villarreal partiendo desde la línea traversal que hace el río Seco al cruzarlo en toda su extensión (pág. 5).

La partida del Niño Perdido, dependiente como hemos dicho, del Municipio de Villarreal, se rige por cuatro alcaldes pedáneos.

Se divide en cuatro departamentos o partidas denominadas Lloreta, Horno, Bellaguarda y Pino (pág. 65)

9.- SARTHOU CARRERES, Carlos. Geografía General del Reino de Valencia. Provincia de Castellón. 1913. Fue Juez municipal de Villarreal. Dice:

“Partida del Niño Perdido.- En el extremo S. O. del término y a unos cuatro kilómetros en su linde con Burriana, Nules y Bechí, tiene Villarreal la importante partida del Niño Perdido ó de las Alquerías… Allí hay diseminadas en la actualidad más de 1.500 casas de campo…

10.- GRAN ENCICLOPEDIA DE LA REGIÓN VALENCIANA. Tomo l. 1972. pág. 214. Dice:

“Alquerías del Niño Perdido, Las.- Partidas situadas al S. del término de Villarreal (Plana Baja) en el margen derecha del río Sonella[6]…”.

11.- El 25 de Junio de 1952 el Obispo de Tortosa firma un decreto erigiendo nuevas parroquias en el territorio de la Diócesis, entre las que se encuentra la de Alquerías del Niño Perdido. Boletín Obispado de Tortosa. 25 de Agosto de 1952. Dice:

“… Tendrá los mismos límites que ha tenido hasta el presente como Ayuda de Parroquia, y que coinciden con los de la partida de este nombre dentro del término municipal de Villarreal, a saber: Norte, camino de la raya con Bechí; Sur, camino de la raya con el término de Burriana; Este, parroquia de Villarreal por el río Seco o Ana; Oeste, parroquia de Nules por el Barranco de San Antonio. Este territorio se desgrega en su totalidad de la parroquia de Villarreal, de la cual ha sido hasta el presente Ayuda…,.

12.- MIRALLES MESEGUER, Fernando. Guía del Obispado de Tortosa. Geografía, Historia y Estadística ó descripción detallada de cada uno de los pueblos que componen dicho Obispado. 1902. págs. 872-3. Dice:

“Alquerías ó Niño Perdido. Partida rural con alcaldía pedánea… Se halla situado el caserío sobre una extensa llanura… Los edificios que lo forman son de regular construcción en su mayoría de planta baja y un piso y están diseminados sin orden ni simetría en un espacio de más de 5 kilómetros en cuadro…”.

El Ayuntamiento de Villarreal en Sesión celebrada el día 3 de febrero de 1950 acordó oponerse a la petición de segregación (2º Expediente), por considerar entre otras cosas:

“…que el poblado está constituido por casas enormemente diseminadas a lo largo y a lo ancho de unos 20 kilómetros cuadrados…”.

Según recoge el escrito dirigido por el Gobernador Civil de la Provincia de fecha 21 de mayo de 1954 (Negociado 1º, nº 3742) a D. Manuel Molés Mingarro, miembro entre otros de la Comisión promotora de dicho Expediente de Segregación, por el cual se le comunica el acuerdo denogatorio del Consejo de Ministros de fecha 9 de abril de 1954.

13.- CARLES SALVADOR. Reseña al folleto publicado por Francisco Almela y Vives: Alquerías de la Huerta Valenciana, Heraldo de Castellón 8-9-1932 (nº 13148). Dice:

“…No olvida – ¿cómo podía olvidarlo Almela i Vives? – no olvida, se repite, que la palabra “alquería”, no significa a veces una casa solamente sino que también conjunto de casas. Así pues, anota núcleos de población que llevan “Alquería” como nombre geográfico. Página 10 del folleto: “Partida de las alquerías, casas de campo en la provincia de Castellón, término de Villarreal, donde los frailes de Caudiel tuvieron una capilla dedicada al Niño Perdido”.

SÁNCHEZ ADELL, José. Guía de la Provincia de Castellón. 1956. Cronista Oficial de la Ciudad de Castellón:

“Alquerías del Niño Perdido. Agrupación de viviendas rurales del término de Villarreal. 5 km. de Villarreal, 3 a Burriana y 7 a Bechí…

14.- DOÑATE. id. Tomo ll 1973, págs. 12 y 40. Dice:

“…Hay que progresar cuatro kilómetros más en dirección Valencia y cruzar el Riu Sec para encontrarse con el segundo núcleo de población, las Alquerías del Niño Perdido…”.

“…En cambio relativamente cercanas a Villarreal están las Alquerías de Santa Bárbara, pertenecientes a Burriana, y cuya adscripción a la primera (por el rey Jaime I al fundar Villarreal), aparte no constituir antaño problema alguno, hubiera permitido la salida al mar, estímulo de una prolongación de la ciudad en aquella dirección, y a la larga la absorción de toda la población diseminada.

Esto no ha sido posible con las Alquerías del Niño Perdido. Procedentes de una dispersión primaria, la tendencia desde los tiempos fundacionales ha sido al agrupamiento, en lugar de la integración de la población al núcleo urbano de dependencia, en cuyo fenómeno han jugado su papel la distancia y, sobre todo, el obstáculo geográfico natural. Hablar hoy de población dispersa, al referirnos a aquel sector resulta inexacto puesto que se trata de una auténtica población, cuyo perfil se va definiendo a lo largo de dos arterias paralelas, que siguen una el curso de la estación del ferrocarril de Burriana y la otra la carretera General 340, unidas ambas por otra perpendicular¡ larguísima, que tiene dibujadas las futuras calles afluentes, y una gran plaza cercana a la iglesia en lo que ha de ser el centro de la urbanización…”.

15- BENITO TRAVER. El Niño Perdido. 1920. pág. 65

“…Si bien en las partidas denominadas Lloreta y Horno, hemos anotado que son casas diseminadas, sin embargo en algunas partes de dichas partidas se ven agrupaciones de cuatro, seis y hasta de ocho casas».

A esta agrupación primaria de casas, se conoce entre nosotros por «pañ» (pany). Conociéndose cada uno de ellos por un nombre característico. Así por ejemplo encontramos en el Nomenclator de 1910 (Instituto Nacional de Estadística. Delegación provincial de Castellón), el caserío del “Pañ del Forn”, que se compone de 24 edificios habitados con 109 habitantes. Su nombre le viene de encontrarse allí “…un horno de pan cocer en la partida del molino lnglés para el servicio público de los habitantes de aquella comarca (“…Con respecto a las casas de campo diseminadas que forman la comarca llamada del Niño Perdido…” Libro de Actas. Ayuntamiento de Villarreal. 27 de junio 1856), en un sitio que linda por N. acequia de abajo, por poniente casa alquería de Bienvenido Galí, por levante y sur camino titulado del molino Inglés tomando parte de una curva muy imperfecta que hace dicho camino en el punto que indica…” (Libro de Actas. Ayuntamiento de Villarreal. 30 mayo 1864). Ha dado nombre también, al “barrio del Horno”.

“El Pañ del Forn, es la agrupación de viviendas situadas en el entorno del mencionado horno de cocet a part¡r de la cual se ha ido estructurando el actual casco urbano de Alquerías, surgido en la confluencia de los barrios Lloreta-Horno, si bien en dirección Lloreta, en donde se encuentra actualmente la plaza Mayor de Alquerías. “…Tanto las escuelas como los centros de recreo se hallan situados en el caserío llamado el Pañ. Hay dos escuelas de instrucción primaria para ambos sexos, médico titular y cuatro sociedades de recreo…» (Benito Traver. id. págs. 65-7).

16.- De la Sesión del Ayuntamiento en Pleno correspondiente al día 26 de Septiembre de 1979, entresacamos las siguientes notas:

“…Considerando, que si existió error o no en la confección del Plan de Ordenación de Villarreal, al incluir sólo como núcleo urbano el Barrio de Lloreta de Alquerías del Niño Perdido y no teniendo en cuenta las otras “tres pequeñas aglomeraciones” -Bellaguarda, Horno y Pino-, que forman núcleos de población diseminada… Considerando, que la argumentación de que los Barrios de Bellaguarda, Horno y Pino, constituyen un núcleo de población y que deberían haberse comprendido como casco urbano, es fácilmente rechazable con la simple observación del plano de situación de las viviendas que constituyen dichos Barrios y de la gran extensión de suelo rústico que los rodea, pues cada Barrio no pasa de una quincena de casas, surgidas unas por la proximidad de la CN-340 y otras como necesidad de inmediación a las explotaciones agrícolas a las que sirven y están adscritas. Y si bien existe indeterminación legal en lo que debe considerarse como núcleo de población parece claro que sus características son aquellas que lo configuran como urbano, es decir que sus edificios responden a las notas de un conjunto urbanizado que por extensión puede dar lugar a un pueblo, villa o ciudad… Y de admitirse… se sentaría el precedente de poder cambiarse la calificación de suelo rústico a urbano por el simple hecho de existir unas pocas viviendas en cualquier zona del término… para construir un auténtico núcleo de población, con todas las características de suelo urbano en suelo rústico plantado de naranjos…”.

17.- GUIA DE INFORMACIÓN MUNICIPAL. Editada por el Ayuntamiento de Vila-real. 1984. pág. 5. Dice:

Les antigues alcries mores de Bellaguarda, Bonastre, Bonretorn i Bellavista, que formaren part del terme de Vila-real des del mateix de la fundació, han esdevingut al pas del temps un nucli urbá que constitueix hui un notable conjunt veïnal pròxim als quatre mil habitants, d’intensa vida econòmica i associativa i cada volta amb majors aspiracions en el pla administratiu…”.

18.- ORTELLS CHABRERA, Vicente M. La provincia de Castellón de la Plana. Tierras y Gentes. Capítulo V. El Fenómeno Humano. 1985. Publicación de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Castellón. En la pág. 146 dice:

“…Más allá del Río Seco se ubican las Alquerías, con problemas de integración con su capital municipal desde tiempos medievales. Su caserío aparece hoy agrupado, con calles y plazas de reciente construcción que le confieren un aspecto urbano, distinto al origen rural que su nombre indica”.

A modo de conclusión, podríamos apuntar lo siguiente: que las alquerías inicialmente diseminadas en el marco geográfico que delimita el cauce del río Seco o Ana, en cuyo ámbito territorial se sitúan las antiguas pueblas árabes conocidas entre nosotros como Bellaguarda, Bonretorn y Bonastre y comprendidas en los parajes o parcelas agrícolas conocidas por Plá Redó o Secá y Cap de Terme, en una extensión aproximada de unos 20 kms. cuadrados (o de una legua cuadrada), agrupadas administrativamente en cuatro Barrios perfectamente demarcados a cargo de su alcalde de barrio respectivo, de los cuales el barrio o cuartel de Bellaguarda comprende parte de Cap de Terme y la totalidad del Plá Redó o Secá y que conforman dentro del antiguo término de Vila-real, la partida de las Alquerías del Niño Perdido, hasta mitad del siglo pasado conocida en la documentación municipal como partida de las Alquerías del Río Seco, han venido a formar en el transcurso del tiempo un núcleo urbano, como resultado de la paulatina agrupación en una población funcional, más de acorde con las condiciones de vida actuales que requieren la concentración urbana, de una población proveniente de la dispersión del habitat en alquerías o casas de campo separadas en el perímetro comprendido entre los términos respectivos de Betxí, Nules, Burriana y el río Seco al cruzar en toda su extensión el antiguo término municipal de Vila-real, y la agrupación en un casco urbano definido, a costa del despoblamiento progresivo y en algún caso total (Plá Redó o el Secá por ejemplo), de parajes, lugares o parcelas agrícolas anteriormente poblados.

La urbanización lenta pero constante del casco urbano de Alquerías del Niño Perdido, que responde a esa tendencia ancestral al agrupamiento como señalaba DOÑATE, y a la corta distancia, y sobre todo a la falta de obstáculos naturales (lo que delimita las parcelas o parajes agrícolas llamados Cap de Terme o tercer turno de riego[7] y Plá Redó o Secá, es el curso de la acequia de arriba o Roja, lo que configura a dichas zonas agrícolas como tierras de secano o de regadío según se encuentren respectivamente a la parte de arriba o abajo de la mencionada acequia), que impidiera a la larga la absorción de toda la población diseminada en este perímetro; ha ido favoreciendo en los últimos años sobre todo, que comenzando en principio por la población más alejada del actual casco urbano, fueran de los primeros vecinos en ir abandonando sus alquerías y estableciendo su vivienda en el núcleo de población de referencia de esta comarca por encontrarse en él las escuelas, los médicos, la iglesia parroquial y cementerio, los comercios, la Caja Rural, las Cooperativas agrícolas, los centros de recreo… entre otros servicios, y máxime cuando por los actuales medios de producción agrícola y de transporte, hace innecesario y en todo caso gravoso, el emplazamiento contiguo de la vivienda familiar a la explotación agraria, origen remoto de las actuales Alquerías del Niño Perdido.

Confío, por otra parte, que la sucesiva investigación histórica, pondrá al descubierto en el futuro, nuevos datos sobre el asunto que nos ocupa, así como un exhaustivo estudio enriquecerá sin duda las aportaciones que reseñamos en el presente trabajo; no obstante, creo que los datos que se ofrecen, vienen a iluminar y clarificar suficientemente el objetivo propuesto, mostrar la vinculación de Cap de Terme y Plá Redó, que constituye dentro del antiguo término de Vila-real una verdadera unidad geográfica y humana, que se conoce y se nombra como partida, parroquia, extrarradio, barriada… de Alquerías del Niño Perdido.

Fdo.: Albert Ventura i Rius

[1] SERRANO, José Pascual. De un artículo suyo aparecido en el periódico Mediterráneo (24-11-82) y posteriormente recogido en su libro “Punto de Mira”. 1984, pág. 139. Dice: “…Con ello la ciudad entera debe alegrarse, por lo que supone como conquista (la instalación de una biblioteca en Alquerías) y enriquecimiento cultural de un importante colectivo de villarrealenses de más allá del Río Seco”.

[2] BENITO TRAVER, El Niño Perdido, págs. 4-55-6: “…Sin duda que el laborioso Ferrandiz se refiere a unos gruesos paradones que hay al extremo de la partida del Niño Perdido y cerca de Bechí, restos de una puebla o caserío que allí había en tiempos de los romanos y que todos conocemos por la Torrasa…”.

[3] BENITO TRAVER, Historia de Villarreal, págs. 443-4: “…Enclavadas en dicha partida, habían tres pequeñas poblaciones a las que llamaban Pueblas, y sus nombres eran Bellaguarda, Bonastre y Bonretorn… Estas tres Pueblas, aunque no hemos podido averiguar su erección creemos fueran fundadas por los moros y pertenecieran a Burriana antes de la fundación de Villarreal; pero que luego después tomaron los nombres indicados, porque no hay duda que ellos son valencianos…”.

[4] DOÑATE, Datos para la historia de Villarreal. Tomo IV, pág. 60, nota 1ª: “A las tres pueblas, tradicionalmente aceptadas, es hora ya de añadir la de Bellavista, de acuerdo con esta nota de archivo…”.

[5] EXÁGONO (Revista). Diciembre 1966. Vila-real nº 258 pág. 10: “Cronista Traver, Mosen Benito (Calle del)… Aparte numerosos artículos publicados en periódicos y revistas, dio a la imprenta las siguientes obras: “Historia de Villarreal”… y al morir tenía preparados para su publicación las siguientes obras, todas ellas premiadas en unos juegos florales celebrados en Castellón en 1920: “Efemerides de Villarreal”, “Catálogo razonado del archivo municipal de Villarreal”, y “Las Alquerías del Niño Perdido…”.

[6] GRAN ENCICLOPEDIA DE LA REGION VALENCIANA. Tomo XI, pág. 76. “Sonella, riu… En la práctica los rios Veo, Sonella y Sec son una sola unidad hidrográfica con distintas denominaciones”.

[7] BENITO TRAVER, EL NIÑO PERDIDO, pág 50. “Según está consignado desde antiguo, las aguas del Mijares destinadas al riego de las tierras de Villarreal se dividen en tres demarcaciones o turnos, verificándose siempre por riguroso tandeo, siguiendo en todas las acequias (la de arriba y la de abajo) el orden correlativo de, primero Solaes, segundo Cariñena y tercero Cap de Terme, por señalamiento de días que hace el Sindicato de Riegos. Este último turno es el que corresponde a la partida que nos ocupa…».

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